Es un placer trabajar con Sylke, lo digo siempre… Es que pareciera de de mi querido Valparaíso a Montevideo hay sólo un par de cuadras, dos caras del mismo oceano. La luz de la luna sobre las aguas es una fiesta hirviente de diamantes mojados, nuestra tierra, sustrato viviente del mismo continente. No es que seamos hermanos, es que somos un sólo gran pueblo. Con vosotros la Negra Tierra: